Marketing es la solución

En el trayecto del día a día laboral, observamos las casi infinitas web que hay publicadas en internet. Entonces surge la pregunta del millón ¿qué debo hacer para destacar mi sitio web?

Seguimos observando las web que hay publicadas, y nos ponemos a comparar características, funciones, opciones, incluso la usabilidad hacia el usuario que la visita. Encontramos una extensa variedad de diferencias: una tiene chat, otra tiene blog o publica en su página de inicio las actualizaciones realizadas en Facebook; otra juega con el Paralax enseñando imágenes que ‘se mueven’ según el movimiento que hacemos; otras tienen en el ‘header’ un precioso pasa imágenes (slideshow) que es una pasada...

Sin embargo, ¿qué hace que cualquiera de esas web tenga visitas?: la aplicación del marketing como solución a este asunto, que perfectamente se convierte en problema cuando no reconocemos ampliamente su aplicación. El marketing es una disciplina requerida para estar en internet. ¿Es marketing una campaña de Black Friday? Lo es, pero no tendremos ventas si únicamente decimos en nuestra web que el próximo viernes hay grandes descuentos.

La disciplina del marketing propone modos de comunicación diversos. Inicialmente es adecuado tener un blog interno o externo, pero publicar con asiduidad. Debemos comunicarnos y difundir nuestro sitio web mediante boletines de noticias (newsletter). Pero hay más...


Llevar solo las redes sociales que son adecuadas para nuestro negocio pues, no valen todas, y además, descubriremos que no disponemos de tanto tiempo para esta tarea creativa y de continuidad.

Las páginas de un sitio web, deben ser indexadas por los motores de búsqueda, para ello están los requerimientos del SEO, que básicamente es saber crear contenidos junto con descripciones, etiquetas e imágenes, todo afín al mensaje que deseamos transmitir y ser encontrados.

Pero, más allá de todo lo técnico hay un imperativo que mantiene nuestra llama encendida: la creativdad. Lógicamente no nos referimos al copia-pega de las creaciones de los demás, más bien hablamos de que si usted conoce mejor que nadie su negocio, es usted quien debe hablar de él, solo que con un lenguaje que no es meramente cotidiano, ni tampoco técnico, sino genuino y con apertura para captar la atención.